Friday, January 31, 2014

No light, no light in your bright blue eyes...

Lo primero que Dios me dijo este día fue:

Dejad de considerar al hombre, cuyo soplo de vida está en su nariz;
pues ¿en qué ha de ser él estimado?
Isaías 2:22

Mi amiga Duppy compartió el mismo versículo más tarde conmigo.  Otra versión lo pone de esta manera:

¡Dejen de confiar en el hombre,
    que es muy poco lo que vale!
    ¡Su vida es un soplo nada más!

Entonces me puse a leer todo el capítulo 2 de Isaías.  Los versículos que más me sorprendieron son los que hablan acerca de los soberbios, orgullosos y altivos.  

Sí, es verdad, en este momento estoy atravesando por un profundo sufrimiento a causa de un hombre soberbio, orgulloso, altivo y egoísta.  Pero también es verdad que esas palabras me describen también a mí.  Necesito que el Espíritu Santo haga la obra en mi corazón, para  reconocer que esa soy  yo.  Necesito que el Espíritu Santo me convenza para no exigir una retribución por la persona que me está haciendo daño.  Necesito que el Espíritu Santo me capacite para perdonar, especialmente porque reconozco que yo soy la primera que merece fuego del cielo.  Yo soy la primera que merece disciplina de Dios.  Yo también he hecho daño y hiero a otros.  Yo necesito tanta gracia como esta persona.

Porque el día del Señor de los ejércitos vendrá
contra todo el que es soberbio y altivo,
contra todo el que se ha ensalzado,
y será abatido.
Será humillado el orgullo del hombre
y abatida la altivez de los hombres;
el Señor solo será exaltado en aquel día,
18 y los ídolos desaparecerán por completo.
(Isaías 2:12, 17-18)

Ese día llegará, vendrá, y es contra mí.  Señor, haz que mis ídolos desaparezcan por completo.

Thursday, January 16, 2014

Un nuevo proceso...

Hoy estaba traduciendo este texto del libro "Qué es evangelio", de Tim Keller.  Son todas palabras de Dios para mí.  Qué orgullosa soy...  Le pido al Señor que cambie mi corazón.

3.  Lewis provee una serie de pruebas que te pueden ayudar a detectar la presencia, ubicación y hasta el nivel de orgullo en tu vida.  ¿Cuáles son?

La primera prueba tiene que ver con cuánto nos desagradan las personas orgullosas.  Él dice: “Mientras más la tenemos, más nos desagradará verla en los demás”. 

  • ¿Cómo te va con las personas egocéntricas, jactanciosas o narcisistas?  Si no las puedes tolerar, tratarlas amablemente y disfrutar sus fortalezas y dones, eso podría ser porque estás demasiado aferrado a tu propio orgullo.
  • Lewis dice que no te molestaría ver que alguien acapara la atención a menos que tú desearas tener la atención o que hayas tenido que ceder la atención a regañadientes. 

La segunda prueba tiene que ver con cuán relajados nos sentimos acerca de la forma en que nos vemos.  Él dice que la humildad está marcada por el “deleite” y el “alivio”.

  • El orgullo, en contraste, te “llena de preocupaciones” y siempre estás ansioso por tu dignidad, con la forma en que te ves y cómo te tratan.
  • La humildad no es pensar menos de ti mismo, sino más bien pensar menos en ti mismo (con frecuencia).  Es un “auto olvido bendecido”.  No te enfocas en ti mismo ni te preocupas de cuánto te aprecian. 
  • Obviamente existe una humildad falsa que en realidad es una forma de narcisismo.  Tanto los que se promueven a sí mismos como los que se odian a sí mismos se enfocan en sí mismos.
  • Lewis dice que la verdadera humildad permite que quites tu mente de ti mismo.  Tu ego no necesita alimentarse constantemente.  No te importa tanto lo que la gente piensa.  La crítica no te molesta y los halagos no son tan importantes.

La tercera prueba tiene que ver con qué tan orgulloso crees que eres.  Lewis dice: ´Si tú piensas que no eres presumido, eso significa que, sin duda, eres muy presumido”.

  • Mientras más humilde seas, más podrás ver tu susceptibilidad, tu orgullo, tu narcisismo.
  • Mientras más orgulloso eres, más ciego estarás ante todas esas cosas. 
  • En resumen, la persona humilde se siente orgullosa, pero la persona orgullosa siente que es “tan humilde como cualquiera”.